Relaciones edípicas: ¿quién debe ir en el asiento del copiloto, mi suegra o yo?

¿Sabes lo que son las relaciones edípicas? Freud llamó “complejo de Edipo” al deseo inconsciente de mantener una relación incestuosa con el progenitor del sexo opuesto. Sumado a esto, se le resta importancia e incluso se invalida la presencia del progenitor del mismo sexo. A fines prácticos, una relación edípica es aquella en la que la persona idealiza a la figura del progenitor como el centro de su afecto, como si –en orden de importancia– después de esa persona, estuviera lo demás.

La construcción de una vida en pareja implica establecer límites con los padres y familiares, ya que es fundamental darle a cada quien el lugar que corresponde en la vida de una persona. Hoy quiero explicarte la importancia de establecer límites con la familia de origen para construir una relación de pareja estable, saludable y duradera.

Cuando no se establecen límites saludables…

Las personas desarrollamos apego con base en cómo fueron nuestras primeras interacciones con nuestros padres o tutores. El ciclo natural de la vida humana es vivir durante la infancia y adolescencia con nuestros cuidadores hasta alcanzar la adultez, cuando empezamos a desarrollar autonomía.

Si durante esta transición no se establecen límites, el “destete” será complicado y la persona no dejará de depender de la aprobación y el cuidado de sus progenitores o tutores. Por eso, es importante comprender y poner en práctica lo siguiente:

Desarrollar independencia

A medida que crecemos, desarrollamos una mayor independencia y establecemos nuestro propio núcleo familiar. Es crucial entender que los vínculos con los padres y la pareja son diferentes, y que ambos deben coexistir de manera armoniosa.

Las familias son núcleos. Nosotros pertenecemos al núcleo de nuestros padres cuando somos niños y adolescentes porque provenimos de esa unión. Sin embargo, a medida que maduramos física, mental y emocionalmente, lo natural es que sintamos la necesidad de crear nuestro propio núcleo. Algunas personas deciden tener su propia familia y otras no, pero el núcleo se refiere a la independencia de cada quien. El núcleo de una persona puede ser hacer su vida aparte de la de sus padres, en pareja, o formar familia.

En las relaciones edípicas ocurre que a la persona le cuesta soltar el vínculo con sus padres o cuidadores, bien sea porque aún depende de ellos o por el compromiso generacional de haber sido cuidado y criado por ellos, que le hace sentir que está en deuda moral con ellos. Es decir, que cualquier decisión que tome en su vida debe ser pasada por el filtro de sus padres o que para decidir debe pensar en cómo les afectaría.

Establecer límites saludables

Para priorizar la relación de pareja, es esencial establecer límites saludables con la familia de origen. Esto implica comunicar nuestras necesidades y expectativas de manera clara y respetuosa, y asegurarnos de que todos los miembros de la familia entiendan el nuevo rol y espacio que ocupamos.

Esto no quiere decir que debas dejar de hablar con tus padres y tu familia para poder tener pareja, se trata de poner en primer plano tu vínculo afectivo siempre que se trate de una relación en la que quieras construir un proyecto de vida. Para que eso suceda y funcione, es necesario cortar el núcleo anterior. Sólo así podrás pertenecer al nuevo, soltando, poniendo límites.

Cortar el cordón umbilical emocional

Aunque es importante mantener un vínculo afectivo con nuestros padres, debemos reconocer que nuestra prioridad y compromiso principal ahora radica en nuestra pareja y en construir nuestra propia vida. Cortar el cordón umbilical emocional implica liberarnos de los lazos que nos atan a la dinámica familiar anterior y enfocarnos en nuestro propio crecimiento. No vale la pena mantener ese legado generacional. Cortar y soltarlo nos permite trabajar en nosotros, nuestra independencia y, si así lo decidimos, nuestra descendencia.

Debe existir comunicación y comprensión en la pareja

Es necesario que ambos comprendan la importancia de establecer límites con la familia de origen y cómo esta dinámica puede afectar la relación de pareja. Si uno de los dos no tiene disposición para el diálogo con el fin de solucionar, es una bandera roja, pues es complicado hacer planes y llevarlos a cabo con una persona que no se compromete. Las personas con relaciones edípicas son conflictivas en este sentido y con ellas es casi imposible edificar una vida juntos de manera saludable.

Cómo erradicar las relaciones edípicas

La construcción de una vida saludable en pareja requiere establecer límites con la familia de origen. Al comprender y aceptar la importancia de priorizar la relación de pareja, establecer límites saludables y fomentar una comunicación abierta y comprensiva, podemos cultivar una relación sólida el tiempo que dure. Sólo así es posible comprender cómo funcionan los núcleos y que pertenecer significa soltar el anterior para que funcione, siempre dentro de los límites del respeto y el afecto.

Entonces, la respuesta a la pregunta “¿quién debe ir en el asiento del copiloto?” radica en el entendimiento de cómo funcionan los vínculos con los padres y la pareja, y en la capacidad de darle a cada relación el lugar adecuado. Cuando se tiene esto muy claro, la respuesta es obvia.

Necesito ayuda profesional

Si deseas recibir acompañamiento psicoterapéutico, aquí estoy para escuchar. Soy especialista en relaciones disfuncionales y puedes contactarme a través de mi sitio web y reservar una cita. Muy pronto estaremos conversando al respecto para que logres tener o o transformar tu dinámica de pareja en una más saludable.

julio 18, 2023

0 responses on "Relaciones edípicas: ¿quién debe ir en el asiento del copiloto, mi suegra o yo?"

Leave a Message

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Select your currency
COP Peso colombiano
X