Mejor solo que mal acompañado… ¿y si la mala compañía soy yo?

Muchas veces hemos escuchado “mejor solo que mal acompañado” y esa aseveración tiene mucho de cierto, aunque no siempre por lo que pensamos. En primera instancia, pensamos que “mal acompañado” significa estar con una mala persona a nuestro lado, pero no necesariamente se refiere a eso. Estar mal acompañado también se refiere a estar con alguien que a pesar de que no ser malo, no es el indicado para nosotros.

Desde pequeños nos enseñan que las metas en la vida son tener pareja, ser profesional, tener un buen trabajo y formar una familia. Pero como no todos tenemos las mismas aspiraciones, seguir ese pensamiento es un error.

Meterse presión de que si alguien no nos quiere no valemos o que si no estamos en una relación estamos perdiendo el tiempo es el pensamiento que debemos eliminar. ¿O crees que es mejor estar dentro de una relación disfuncional, en la que no hay intenciones de sanar, que no estar en una?

Mejor solo que mal acompañado

Mejor solo que mal acompañado

Correcto, en ese caso es mejor solo que mal acompañado, pero acostumbrarse a la soledad porque es más fácil o más cómoda, no. La idea no es cerrarse a conocer a otras personas porque nadie cumple con nuestras expectativas, sino mejorar nuestro criterio al relacionarnos con los demás y trabajar en nosotros mismos.

Una verdad difícil de admitir es que a veces se nos olvida que no solo se trata de qué esperar de los demás, sino también qué estamos dispuestos a dar y cómo lo hacemos. Porque desde nuestro punto de vista, es importante descubrir qué nos gusta y qué no de los demás, ¿pero cada cuánto hacemos una introspección para saber si lo estamos haciendo tan bien como pensamos? ¿Alguna vez has pensado que la mala compañía puedes ser tú?

Cómo ser tu mejor versión: sana tus heridas

Si te ha pasado que dentro de tus relaciones sentimentales repites una y otra vez los mismos inconvenientes, es posible que conectes de manera equivocada con las personas. Esto se puede deber a varias razones, pero por lo general es a causa de algo por resolver, como las heridas de la infancia. 

Existen hechos del pasado, en especial de cuando éramos niños, que nos afectaron de manera negativa y, sin darnos cuenta, dejaron secuelas que brotan en el presente. Esto puede perjudicar tanto la manera en la que nos percibimos a nosotros mismos como en la que nos relacionamos con los demás.

Si tuvimos padres ausentes, es probable que tengamos heridas de abandono y hagamos lo que sea porque los demás no se alejen de nosotros, incluso si eso requiere ser demasiado complacientes y ponernos siempre en último lugar. Lo correcto en este caso sería trabajar en nuestra autoestima y derrocar nuestras inseguridades para ponernos siempre como prioridad.

Por otro lado, si de niños fuimos rechazados en el entorno familiar o en el colegio, en el presente buscaremos constante validación externa para poder sentir que somos parte de algo, aunque ello conlleve mantener relaciones basadas en el interés, ser “usados” o que nos valoren por las razones equivocadas. Lo adecuado en este caso sería fortalecer nuestra personalidad y nuestros valores, y no dejarnos convencer por alguien más de hacer cosas que están en contra de nuestra voluntad.

Mejor solo que mal acompañado

Cómo ser una buena compañía: sana desde adentro hacia afuera

Para ofrecer lo mejor de nosotros en una relación amorosa, primero debemos trabajar en mejorar la relación que tenemos con nosotros mismos, a fin de cuentas, las personas pueden ir y venir en nuestra vida, pero nosotros somos la constante en ella. No es buen negocio ir haciendo mejoras en la vida de los demás si dejamos el amor propio para el final, al contrario, desde ahí se empieza.

La próxima vez que pienses en el “mejor solo que mal acompañado”, ten presente que nunca estarás solo si tú eres tu mejor compañía. Cuando aprendas a disfrutar de tu soledad y tu autonomía, te darás cuenta de lo fácil que es poner límites cuando alguien que no te conviene se acerca, y lo mejor de todo: sabrás aceptar cumplidos y el trato que mereces de parte de las personas correctas.Si de momento prefieres hablar con un profesional acerca de cómo te sientes y cómo lograr que tus emociones negativas no te controlen, aquí estoy yo para escucharte. Agenda tu cita desde mi sitio web y pronto estaremos conversando al respecto.

octubre 7, 2022

0 responses on "Mejor solo que mal acompañado… ¿y si la mala compañía soy yo?"

Leave a Message

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Select your currency
COP Peso colombiano
X