3 conductas tóxicas que realmente no lo son

¿Sabes qué son las conductas tóxicas? Pero antes de empezar, ¿cuándo comenzamos a emplear el término tóxico a diestra y siniestra? En las relaciones de pareja, es común llamar “tóxico” o “tóxica” a la persona que siempre busca un problema donde no lo hay. ¿Pero sí tenemos claro lo que es tóxico y lo que no?

Cada situación tiene dos caras y a veces es necesario indagar más para determinar si un comentario o una acción busca iniciar una discusión por el simple hecho de querer discutir o si es una manera de solventar lo que no nos permite avanzar. De hecho, expresar nuestras inquietudes y buscar soluciones es una señal de madurez y crecimiento personal.

¿Cuáles conductas tóxicas parecen pero no lo son?

A menudo, se nos enseña a evitar los conflictos y a mantener la paz en nuestras relaciones. Y eso es casi imposible de lograr al 100% porque en una pareja hay dos cerebros, dos maneras de pensar, dos sistemas de creencias, dos estilos de crianza, dos tipos de apego, dos pasados, en fin, es muy difícil coincidir en todo, así que los conflictos pueden surgir (pero sin irse al extremo, la idea tampoco es vivir en guerra de manera constante).

Lo que debemos aprender, entonces, es cómo alejarnos de la confrontación, del modo ofensivo/defensivo. Eso no quiere decir que debemos sumirnos en un positivismo desmesurado, sino desarrollar nuestro criterio para saber cómo gestionar nuestras emociones antes, durante y después de los conflictos.

Te voy a decir cuáles son las tres conductas tóxicas que realmente no lo son. Sin embargo, lo parecen porque la persona que las ejecuta está señalando una discrepancia y eso se tiende a confundir con querer discutir. ¡Toma nota!

Decirle a nuestra pareja lo que nos molesta

No se trata de buscar un conflicto innecesario, sino de comunicar de manera asertiva aquello que nos incomoda. Expresar nuestras emociones y necesidades es fundamental para mantener una relación saludable. Negar nuestras propias frustraciones y renunciar a nuestra voz sólo conducirá a una acumulación de resentimiento y descontento.

Contarle a nuestra pareja nuestros problemas y buscar su consejo o ayuda

Es importante recordar que una relación de pareja implica apoyo mutuo y compartir los desafíos de la vida juntos. Al abrirnos y ser vulnerables, fortalecemos los lazos emocionales y permitimos que nuestra pareja nos brinde su apoyo y comprensión. Buscar el consejo de alguien a quien amamos y en quien confiamos es un acto de confianza y cooperación, no un intento de manipulación o control.

Reclamar algo que nos genera inseguridad

Esta es quizás la más común de las mal llamadas conductas tóxicas, pero es una realidad que todos tenemos nuestras propias inseguridades y queremos sentirnos valorados y seguros en una relación.

Las personas con apego seguro saben decir adiós cuando al plantear sus preocupaciones y necesidades son entendidas como un acto egoísta. Por su parte, las personas con otros tipos de apego no saben establecer límites ni promover una comunicación abierta. Recordemos que una relación sólida se basa en el respeto mutuo y la capacidad de abordar las inseguridades de ambos miembros.

Myriam, entonces, ¿cuáles conductas sí son tóxicas?

Lo verdaderamente tóxico (mejor llamémosle disfuncional) es guardar todo lo que pensamos, queremos, sentimos y hacemos. La disfuncionalidad se encuentra en la falta de expresión, en no compartir nuestras dudas y en no hablar por miedo a arruinarlo todo.

Las cosas se hablan en pareja para poder reparar y construir, nunca se deben comunicar con la intención de destruir al otro. Abrirnos a nuestras parejas y ser auténticos en nuestras emociones es esencial para el crecimiento personal y el fortalecimiento de la relación.

Una relación sana y funcional implica tener conversaciones incómodas con el otro. Es normal enfrentar desafíos y desacuerdos, pero lo importante es tener la disposición de escucharse mutuamente y buscar soluciones juntos.

Si eso ya no es posible dentro de tu relación, es probable que busques respuestas en este artículo. Sólo te diré lo que ya sabes: antes de buscar el amor y el cariño de alguien más, debemos proporcionarnos ambos a nosotros mismos. A veces, la mejor prueba de autocuidado y amor propio que podemos hacer por nosotros mismos es dar un paso al costado de una relación en la que no nos sentimos valorados, escuchados, respetados, comprendidos y apoyados.

Necesito ayuda profesional

Si tienes tiempo sintiendo que tu pareja no te escucha, o cuando lo hace, no le importa o subestima lo que dices. Si sientes que a veces no recibes lo que das o que tu pareja ha cambiado mucho contigo, que no es como era al comienzo, pero no por el cambio natural del paso del enamoramiento al amor, sino porque ya no te respeta, ni te apoya, ni se interesa en tu bienestar… Si sientes que ya no eres parte importante de tu propia relación de pareja y que las verdaderas conductas tóxicas reinan en tu dinámica sentimental, es momento de hablar con un profesional.

Entiendo lo duro que puede ser sentirse de ese modo, atrapado con la llave en la mano y el sentimiento de querer aferrarse a la esperanza de que tu pareja va a cambiar. Pero eso no siempre ocurre, así que lo mejor es trabajar en tus propias herramientas emocionales para liberarte de la codependencia. Es difícil al comienzo, pero cuando sueltas, puede ser también bastante liberador.

Soy especialista en relaciones disfuncionales y trastornos de ansiedad, así que puedo hacerte acompañamiento. Estoy aquí para escucharte, de hecho a un clic de distancia. Entra en mi sitio web, agenda tu consulta de manera virtual y muy pronto estaremos conversando al respecto.

junio 14, 2023

0 responses on "3 conductas tóxicas que realmente no lo son"

Leave a Message

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Select your currency
USD Dólar de los Estados Unidos (US)
X